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Agentes de IA para empresas

Un agente asume la parte mecánica de un proceso concreto: responder, recoger datos, preparar pedidos. Tu equipo conserva el criterio y las decisiones.

Qué es un agente de IA

Un agente de IA es un programa que entiende lenguaje natural y ejecuta un proceso acotado de tu empresa: lee el mensaje de un cliente, consulta tu información, prepara una respuesta o un registro en tu sistema y sabe cuándo pasar el caso a una persona.

Un chatbot no es un agente. Un chatbot sigue un guion cerrado de botones y respuestas fijas; un agente entiende el mensaje tal como lo escribe el cliente, actúa sobre tus sistemas y trabaja dentro de límites definidos por contrato: qué hace, qué no hace y cómo se apaga.

Hay una parte de tu operativa que no necesita criterio

Responder las mismas preguntas, pasar pedidos del mensaje al sistema, perseguir datos que faltan: son tareas con reglas claras que hoy ocupan a personas con criterio. No es un problema de actitud del equipo; es una capa mecánica que crece con el negocio.

Un agente bien acotado asume esa capa: trabaja sobre un proceso concreto, con tu información y tus reglas, y deja en manos de tu equipo lo que de verdad requiere una persona: las excepciones, la relación con el cliente y las decisiones.

Tipos de agente que implantamos

Atención al cliente

Responde consultas frecuentes por WhatsApp con la información de tu negocio y pasa a tu equipo lo que requiere criterio. Es el agente que atiende el WhatsApp de serpixel ahora mismo.

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Entrada de pedidos

Convierte pedidos que llegan por WhatsApp en borradores dentro de tu sistema de gestión. Tu equipo confirma cada pedido antes de servirlo. Construido para una cooperativa agraria que recibe así sus pedidos.

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Organización del trabajo

Convierte listados de oportunidades en tareas repartidas por persona, las resume y las archiva sobre la base de datos que tu equipo ya usa. Construido para el equipo comercial de un instalador de renovables.

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Tu proceso

¿El proceso que te quita horas no está aquí? Si tiene reglas claras y volumen que se repite, lo estudiamos en una sesión de 30 minutos y te decimos con honestidad si un agente encaja o no.

Qué incluye cada agente

01

Un proceso, una métrica

Cada agente se acota a un proceso concreto con una métrica de éxito definida antes de construir. Sin alcances difusos.

02

Interruptor de parada

Puedes desactivar el agente en cualquier momento, sin depender de nosotros. La vuelta al proceso manual queda documentada.

03

Control humano

Los casos ambiguos y las decisiones pasan a tu equipo con todo el contexto. El agente nunca decide solo en lo que importa.

04

Tope de consumo de IA

El gasto mensual en modelos de IA tiene un tope pactado por contrato. Si se supera, te avisamos antes de facturar nada.

05

Aviso de asistente automático

El agente se presenta como asistente automático desde el primer mensaje, como exige la normativa europea de IA.

06

Evaluación continua

Cada agente tiene una batería de pruebas que se ejecuta antes de cada cambio y al menos una vez al mes en producción.

Construido y entregado

Instalador de renovables

El equipo comercial crea, reparte y resume sus tareas sobre una base en Notion, desde su propia cuenta de Claude. El asistente propone cada cambio y la persona confirma antes de que se escriba nada.

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Cooperativa agraria

Una cooperativa agraria recibe pedidos por WhatsApp que el agente convierte en borradores en su sistema de gestión. El equipo confirma cada pedido antes de servir.

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Cómo trabajamos

  1. 01

    Descubrimiento

    Una sesión de 30 minutos para entender el proceso: qué llega, con qué volumen y qué hace tu equipo con cada caso. Sin compromiso.

  2. 02

    Propuesta cerrada

    Alcance por escrito: qué hace el agente, qué no hace, la métrica de éxito, el coste de implantación y mantenimiento y el tope mensual de IA.

  3. 03

    Implementación con pruebas

    El agente se construye sobre tu información y se prueba con casos reales antes de tocar un solo mensaje de cliente.

  4. 04

    Puesta en marcha con supervisión

    Arranca acompañado: tu equipo ve lo que hace, medimos la métrica pactada y el interruptor de parada está siempre a mano.

¿Encaja con tu caso?

Encaja si
  • Un proceso repetitivo te consume horas cada semana: pedidos, consultas, registros
  • El proceso tiene reglas claras que puedes explicar a una persona nueva
  • Hay volumen: pasa cada día, no una vez al mes
  • Quieres control: saber qué hace el agente y poder pararlo
No encaja si
  • Buscas un sistema que decida sin supervisión humana
  • El proceso cambia cada semana y nadie lo tiene documentado
  • Esperas que la IA arregle un proceso que aún no está definido

Preguntas frecuentes

Un chatbot sigue un guion cerrado: botones, respuestas fijas, un árbol de opciones. Un agente entiende el mensaje tal como lo escribe el cliente, consulta tu información, actúa sobre tus sistemas y sabe cuándo pasar el caso a una persona.

Depende del proceso, el volumen y las integraciones, por eso se presupuesta después de la sesión de descubrimiento. La propuesta es cerrada: implantación, mantenimiento y tope mensual de consumo de IA, todo por escrito.

Un agente acotado a un proceso concreto suele estar en pruebas en pocas semanas. Antes de hablar con ningún cliente pasa una batería de pruebas con casos reales, y arranca siempre con supervisión de tu equipo.

Tus datos son tuyos y se quedan contigo: el agente trabaja con cuentas a tu nombre y no entrenamos modelos compartidos con tu información. Los subencargados de cada proyecto quedan documentados por escrito.

Cada agente se entrega con un interruptor de parada documentado que puedes usar sin depender de nosotros. El proceso manual sigue disponible: el agente añade capacidad, no crea una dependencia.

No. El agente se integra con lo que ya usas: tu sistema de gestión, tu CRM, tu correo o tu WhatsApp Business. Si algo no tiene conexión directa, lo resolvemos en la implementación y queda documentado.

Hablemos 30 minutos.

Si tienes tareas que tu equipo repite cada día, o una web que no te trae clientes, probablemente vale la pena una conversación. Sin compromiso.